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13/07/2026 -
PGN 2027: Avizoran continuidad de crisis fiscal con baja recaudación
Meta fiscal. Coinciden en que al cierre de 2027 tampoco se retornará al 1,5% de déficit fiscal. Desafíos. Inversión pública se verá afectada y Gobierno tendrá la tarea de reducir malgasto.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) avanza en la elaboración del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027, evaluando los cambios planteados en los anteproyectos de las distintas entidades.
La pregunta ahora es cómo se planteará el plan financiero del país, teniendo en cuenta la complicada situación fiscal que dejó el 2025 y que persiste con deudas atrasadas a proveedores y una menor recaudación, derivando, a su vez, en un déficit fiscal calificado de “maquillado” que no refleja la realidad de las finanzas públicas.
Al respecto, los expertos Fernando Masi, Luis Rojas y Rodrigo Ibarrola coinciden en señalar que para el año siguiente no se proyecta un escenario diferente, especialmente como consecuencia de recursos insuficientes para cubrir las demandas sociales.
A criterio de Masi, quien se desempeña como director del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), el déficit fiscal real en el 2025 fue del 4% y no del 2% como se reportó.
Sostiene que esto complica el panorama fiscal desde este 2026 y que incluso se extendería por los próximos tres años, haciendo que no se pueda retornar a un déficit de 1,5% del PIB hasta el 2029.
Según explica, la consecuencia final será una reducción “drástica” en la inversión pública, tanto en infraestructura como en gasto social, pese al discurso del Gobierno de no afectar áreas como salud, educación o transferencias. Enfatiza que, antes de realizar recortes, se necesita aumentar el presupuesto y así ofrecer servicios de calidad.
En cuanto a los ingresos, señala que no se espera un crecimiento, debido a que se prevé mantener la incapacidad de generar una mayor recaudación. Cita como dificultades principales a los bajos ingresos directos, es decir, del impuesto a la ganancia de las empresas o el impuesto a la renta personal, sumados a las exenciones tributarias que permiten tasas muy bajas para algunos sectores, como los vinculados al tabaco, alcohol o bebidas azucaradas.
“No creo que se pueda reducir mucho el déficit. En términos de gastos, en el año 2027 va a tener que reducirse drásticamente la inversión pública. (...). Por el lado de los ingresos, tampoco creo que exista la posibilidad de un aumento importante. La presión tributaria ha quedado estancada. Y hay problemas de acumulación de deudas sin pagar. (...). No se ejecuta todo el presupuesto porque no se tienen los suficientes ingresos, y ahí reside el problema fiscal estructural del país”, afirma.
Si bien concluye en que se debe apuntar a una reforma tributaria, recalca que esto no tendría un impacto inmediato, por lo que no se prevén mejoras por unos años más.
Crisis “crónica”. Para el investigador Luis Rojas, la crisis fiscal de Paraguay aún no se superó, ya que se enfrenta un problema “estructural”, “crónico” o “permanente” derivado de una baja presión tributaria. Afirma que esta situación se arrastra desde hace años y continuará en el 2027, al no observarse medidas de fondo para revertirla.
El experto considera que el PGN 2027 será elaborado bajo el mismo escenario de restricciones fiscales, con recursos insuficientes para atender las demandas sociales y cumplir con los compromisos financieros, incluyendo las deudas a proveedores.
Con respecto a los ingresos, Rojas mantiene expectativas pesimistas y señala que no espera un aumento significativo. Argumenta que las medidas de austeridad recientemente impulsadas por el MEF son limitadas y solo generan efectos “marginales”, por lo que advierte que el sistema tributario seguirá siendo débil mientras no se impulse una reforma integral.
“Con la baja presión tributaria de Paraguay, de entre 10% y 11% del PIB, los recursos que el Estado dispone son insuficientes para la salud, educación, infraestructura, para la seguridad y el empleo. De esta crisis fiscal crónica deriva el aumento de la deuda pública permanente, que del 2012 a la actualidad pasó de USD 3.000 millones a USD 22.000 millones, y en el 2026 ya lleva unos USD 1.600 millones de nueva deuda. El panorama para el 2027 va a ser de continuidad de los problemas fiscales”, advierte.
Antes que plantear reducciones presupuestarias, el economista considera que se deben asignar mejor los recursos y combatir la corrupción, pero afirma que esto será difícil teniendo en cuenta el año electoral. En su opinión, Paraguay requiere de incrementar la inversión para dinamizar la economía y mejorar los servicios, en lugar de aplicar políticas de contención.
Respecto al déficit, sostiene que el escenario también continuará siendo deficitario en el 2027 y que es poco probable que el Gobierno logre alcanzar la meta de 1,5% del PIB.
“El Gobierno tiene como principal desafío aumentar los ingresos tributarios, con una reforma tributaria, con nuevos impuestos o nuevas tasas, y reducir el malgasto, la corrupción, ciertos privilegios, que requieren una lucha real y frontal desde el propio Poder Judicial, desde la Contraloría, y eso no se está viendo porque son dos sectores sometidos al poder político. El escenario fiscal va a ser deficitario para el 2027”, sentencia.
“Desbalance”. Por su parte, Rodrigo Ibarrola, economista de Cadep, si bien evita calificar la situación actual como una “crisis fiscal”, sostiene que las finanzas se enfrentan a un “desbalance” causado por los errores de la gestión estatal.
Afirma que el Estado enfrenta restricciones importantes para ordenar sus cuentas, por lo que prevé que el presupuesto estará marcado por una menor disponibilidad de recursos para nuevos programas. A su criterio, el Gobierno se verá obligado a asumir un mayor control sobre la ejecución presupuestaria y postergar inversiones que no cuenten con financiamiento asegurado. No obstante, advierte que el año electoral podría dificultar la contención de los gastos rígidos.
Sobre los ingresos, tampoco espera un crecimiento significativo y señala que la propia meta de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) de elevar la presión tributaria al 12% recién para 2029 evidencia un avance lento, por lo que la recaudación seguirá siendo insuficiente para una mejora.
Con relación al déficit, señala que las perspectivas tampoco son favorables y recuerda que el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó en una reciente declaración que Paraguay continuará por encima de la meta fiscal en los próximos años.
“La deuda atrasada con proveedores supera los USD 1.200 millones, eso equivale a entre 2% y 2,4% del PIB según tipo de cambio que tomes. El propio FMI anticipa que el déficit de 2026 estará por encima de la meta”, resalta.
Recuerda que hay rubros con poco margen de ajuste, como el servicio de la deuda, salarios, jubilaciones, programas sociales, salud, educación, seguridad, contratos vigentes y compromisos asumidos con organismos financieros, los cuales concentran gran parte del presupuesto.
Ibarrola plantea transparentar las deudas con proveedores, establecer un mecanismo “realizable” para regularizar los pagos, contener el crecimiento del gasto rígido, mejorar la calidad del gasto y elevar la presión tributaria.
“El problema principal del PGN 2027 no será tanto cuánto recortar, sino cómo ordenar compromisos que crecieron por encima de la capacidad de pago. El país mantiene crecimiento, acceso a financiamiento y una deuda todavía manejable, pero sufre por una presión tributaria baja y un presupuesto con una elevada proporción de gastos difíciles de reducir”, concluye.
La base: PND 2050
El titular del Ministerio de Economía, Oscar Lovera, señaló que la entidad apunta a que el proyecto de PGN 2027 esté vinculado o tenga como base el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2050, que recoge los principales reclamos de la ciudadanía, en torno a empleo formal, infraestructura, transporte público accesible, entre otras prioridades. El PGN se encuentra en proceso de consolidación y revisión, y el MEF tiene tiempo hasta el 1 de setiembre para presentarlo al Congreso Nacional.

